El mundo del videojuego está en crisis. Vale, no está en crisis, pero en cierta forma sí. Depende de cómo mires y hacia dónde mires. No es lo mismo SONY, Microsoft, Nintendo, EA Ubisoft y compañía que Ikagai Games, Barroque Decay, Alpixel Games, Abylight, 3y3.net… Si desconoces los últimos nombres es que conoces más a los cinco primeros. No es estrictamente malo, pero sí llamativo.

Este fin de semana se celebró en Segovia (al ladito de El Acueducto de Segovia) en el Palacio Quintanar la octava edición del 3DWIRE, el evento que reúne videojuegos, animación y cine. Y en la sección que nos ocupa, los videojuegos tuvieron una presencia relevante.

Por la parte correspondiente a los videojuegos, 3DWIRE tenía un showroom de dos dependecias para los títulos en desarrollo de estudios españoles. Todos, con más o menos presencia, ofrecían grandes experiencias tras sus títulos de acción, intriga o puzles.

En primera instancia estaba Solaria Moon de 3y3.net, un juego con ambientación futurista y ciencia ficción donde la protagonista, tripulante del Taranis se despierta del criosueño con 2 de sus tres compañeros muertos y con el otro desaparecido. Toda una aventura gráfica llena de intriga y puzles.

El siguiente punto era Cubzzle (esa mezcla creativa entre puzzle y cube) que nos traía todo un pequeño cubo de rubik para salvar a esa especie de pato evitando los bloqueos de las paredes colindantes y contrarias. Todo un ejercicio de memoria (de alguno sé que le haría falta).

Un poco más a la derecha tocaba Ikigai Gameworks con su Night & Day, un juego rollo Temple Run pero con la salvedad de tener que usar dos jugadores. Aparentemente parece sencillo, pero NO, no lo es. Exige exactitud al milímetro. Recordó bastante a la requerida en un Dark Souls…salvando las distancias.

Y llegó la nota discordante, tan discordante que no podías dejar de prestar atención. La Casa de la Arcilla se presentó con una serie de figuras hechas de una especie de plastilina al tacto, pero mucho más limpia y fácil de usar: arcilla. Tenían las propiedades moldeables de la plastilina, pero con la variante de la ausencia de horno para solidificar el material. Desde luego, todo muy útil para el stop motion, ¿no?

Chloroplast Games introdujo The legendary sword awaits, un juego en 2D de acción con una arena como mapa. El juego recordaba a un ninja gaiden por su rapidez y la espontánea necesidad de reventar el mando contra el suelo por su estricta dificultad.

BioPatrol, de Ginkgo, ofreció un mapeado realmente curioso: el cuerpo humano. Al más puro estilo “El Chip Prodigioso”, nos montaremos en un mini-submarino y nos adentraremos en la fisiología de un paciente herido y a punto de morir. Nuestra pericia descubriendo las causas del dolor, analizando virus y aniquilando el problema será fundamental para salvar al enfermo. Desde luego es visualmente chocante no estar en un campo de batalla y sí en las venas, arterias o pulmones de una persona.

Esta es una pequeña muestra de lo que dio 3DWIRE y aún menos de lo que ofrece el sector de los videojuegos indie españoles. Aquí hay talento y se hacen las cosas bien. Pero aquí empieza nuestra crisis. Son buenos, pero nadie lo sabe.

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